
Las personas que realicen trabajos con estos medios deberán estar especialmente FORMADAS y pertenecer a empresas debidamente acreditadas. Además, estarán especialmente entrenadas en
técnicas de autorrescate y rescate.
Se establecerá una norma de renovación de material, en la cual se tendrá en cuenta las fechas de caducidad y fabricación de los materiales, así como del tiempo de uso recomendado por el
fabricante.
Para descenso por cuerdas se empleará dispositivo de poleas autobloqueante y para asegurarse a la cuerda de seguridad se empleará un mecanismo autobloqueador. Para ascenso por cuerdas se emplearán puños bloqueadores y para asegurarse a la cuerda de seguridad se empleará un mecanismo autobloqueador.
Los materiales utilizados deberán ser homologados y haber pasado los ensayos correspondientes.
El material será asignado a cada trabajador de manera personalizada. Cada operario se encargará de mantener en buen estado su material.
Para la técnica de escalada para ceder cuerda a medida que se sube y que en caso de caída, detenga al escalador se empleará un dispositivo de retención automática, preferentemente de tipo
dinámico.
Para el ascenso-descenso, cada operario utilizará al menos dos cuerdas, la segunda para asegurar la sujeción en caso de fallar la cuerda principal o su anclaje.
Una cuerda se desechará después de una caída de piedras o materiales que puedan afectar al alma de la misma. También se desechará cualquier elemento que se haya sometido a esfuerzos
que los hayan podido deteriorar internamente.
No se realizarán descensos de manera excesivamente rápida.
Si las operaciones de ascenso-descenso que se realizan pueden resultar agresivas para la cuerda de seguridad, ésta deberá ir amarrada a la parte trasera del arnés para evitar que sea dañada con las herramientas o materiales utilizados en los trabajos.
Después de una caída, se repondrán las cuerdas, poleas, cintas y anillas aunque, aparentemente, estén en buen estado.
A la hora de elegir los componentes del equipo de escalada a utilizar, se tendrán en cuenta las compatibilidades entre los mecanismos (información que suministran los fabricantes de cada uno
de ellos.).
Para proteger las cuerdas del roce contra los petos o de los cables de acero contra esquinas de los elementos a los cuales se amarran, se emplearán, a modo de vainas, tubos flexibles de PVC o
fundas metálicas.
Se utilizará para cada caso la cuerda adecuada: – Cuerdas estáticas para la suspensión. Cuerdas dinámicas para soportar posibles caídas en ascensos.
El encordonamiento se hará directamente al arnés mediante el nudo denominado ocho; nunca con mosquetones o cintas intermedias. Siempre según las instrucciones del fabricante.
Antes de suspenderse, al iniciar los trabajos de instalación de los elementos (anclajes, cuerdas, etc.) en las cubiertas o bordes de forjado no protegidos, se anclarán arneses de los operarios a
puntos fijos.
Si no existieran las protecciones definitivas de los bordes, se instalarán barandillas provisionales para proteger a los peones auxiliares que realicen tareas de apoyo en la cota superior
Si se emplean técnicas de escalada, la cuerda no debe estar nunca tensa mientras se asegura.
En casos excepcionales se permitirá el uso de empotradores y clavijas (UNE-EN 12270) como elementos de progresión. En cualquier caso, se garantizará la resistencia necesaria de estos
anclajes.
Cuando el método empleado sea de escalada (en lugar de descolgamiento desde la parte superior) se deberán utilizar un mínimo de tres puntos fijos por reunión.
Las poleas deberán llevar marcado de modo claro, un pictograma que muestre las cargas máximas en kN que pueden ser aplicadas entre la polea y un punto de sujeción.
Una vez colocadas todas las piezas de la reunión, se unirán con cordino dinámico que repartirá la fuerza de la caída entre todas las piezas. Se empleará un triángulo de fuerzas bloqueado con un ángulo máximo de 60 grados.
Después de una caída seria, las cintas y cuerdas utilizadas deberán retirarse de uso lo antes posible.
Los puntos de progresión o de aseguramiento serán anclajes del tipo comentado (expansión o químicos) y serán capaces de soportar caídas de factor 2; en cualquier caso se garantizará que la
altura de caída sea mínima.
Las cuerdas se emplearán según la técnica indicada por el fabricante: doble, simple o gemela.
Trabajando con cuerdas y una vez se llegue al lugar de trabajo, se utilizará una silla en lugar de arnés. Suspensiones prolongadas en el arnés llegan a provocar desmayos o fallecimientos al no circular libremente la sangre por las piernas.
Las poleas autobloqueadoras deberán poder funcionar libremente en todo momento. Su funcionamiento no deberá ser impedido por la cuerda, ni por contacto con la pared, ni por
empotrarse en ninguna fisura.
En caso de caída, el operario no deberá nunca asirse al bloqueador: éste dejaría de funcionar y no detendría la misma.
Los bloqueadores deberán cumplir con los requisitos de seguridad especificados en la norma UNE-EN 567. Deberán deslizar libremente en un sentido y cerrarse cuando se someten a carga
en el otro.
El bloqueador deberá llevar marcado el diámetro de la cuerda o cordino con el cual se puede utilizar.
Cuando se sujeta la empuñadura, no se deberá soltar jamás el extremo de la cuerda que sale del aparato bloqueador durante el descenso.
Los bloqueadores no deberán estar en contacto con materias agresivas o corrosivas ni guardados en lugares con temperaturas extremas. Si es necesario lavarlos, se hará con agua limpia y posteriormente se secarán.
Siempre que sea posible, se realizarán los anclajes a elementos ya existentes del edificio (chimeneas, pilares, vigas, etc.) siempre y cuando garanticen las resistencias necesarias. Si no
existen o son inservibles, se instalarán anclajes artificiales.
Si se utilizan cables de acero para atar las cuerdas a elementos resistentes, éstos no deberán presentar más de un 10% de hilos rotos, nudos, torceduras, jaulas u otros defectos.
Se estudiará en cada caso el tipo y número de anclajes a utilizar dependiendo de los elementos a
los que se vayan a anclar las cuerdas.
Durante las técnicas de ascenso-descenso por cuerda, los puntos de suspensión estarán formados por dos o más anclajes; se unirán con cordino dinámico y triángulo de fuerzas bloqueado con un ángulo máximo de 60 grados. Los puntos de suspensión de la cuerda para ascenso-descenso y la cuerda de seguridad serán diferentes.
Se utilizarán siempre los anclajes más fiables (dependiendo del tipo de pared o superficie): anclajes de expansión; anclajes químicos.
Los mosquetones a utilizar han de ser ligeros, resistentes y llevar cierre de seguridad según las especificaciones de la norma UNE-EN 12275. Se emplearán, preferentemente, los de tipo
bayoneta.
Se respetarán los periodos de secado se las resinas empleadas con los anclajes químicos; ver instrucciones del fabricante.
Los cables de acero jamás estarán en contacto directo con cintas, cordinos o cualquier otro elemento sintético.
No se permitirá que dos operarios trabajen colgados en la misma vertical simultáneamente.
Se acotará la vertical de los trabajos para impedir el paso de personas y vehículos.
Las herramientas de pequeñas dimensiones y peso se llevarán siempre dentro de bolsas o sacos.
Las paletas, llanas, etc. se asegurarán a las anillas laterales mediante cordinos de longitud suficiente para no molestar al trabajador mientras las utiliza.
Las máquinas y materiales más pesados (capazos de mortero, máquinas taladradoras o picadoras, etc.) han de ser suspendidos de otra cuerda (tanto dinámica como estática) no haciéndose nunca directamente con las manos.
Se desecharán todos los elementos metálicos (anillas, mosquetones, bloqueadores, etc.) que presenten rebabas.
Se utilizarán accesorios, tipo puño de ascensión, para subir y bajar por la cuerda (tanto dinámica como estática) no haciéndose nunca directamente con las manos.
Se utilizará casco de seguridad para evitar posibles riesgos derivados de la caída de materiales y herramientas desde cota superior.
Cada trabajador llevará puesto, en todo momento, el cinturón portaherramientas.
Los trabajos se suspenderán en caso de fuertes vientos o condiciones climáticas adversas.
Todas las partes de las poleas, anillas, bloqueadores y demás elementos metálicos que puedan entrar en contacto con los dedos del operario estarán libres de rebabas.
Se utilizará la protección adecuada en los trabajos en que puedan producirse proyecciones de partículas como en la limpieza con aire comprimido, pinturas, preparación de pastas, etc.
No se trabajará en condiciones de fuerte insolación y con elevada temperatura.