Disconfort acústico

 

Este riesgo puede darse en oficinas a causa de las máquinas, los equipos de aire o por un deficiente aislamiento frente a cualquier otra fuente de ruido.

Para mantener el confort acústico es oportuno no rebasar los 65 decibelios, con niveles superiores puede dificultarse la concentración, la comunicación y la eficacia laboral.

La salud puede verse afectada por la contaminación acústica en grados que dependen de la intensidad y la permanencia de la misma. Los valores citados (65 dBA), descartan cualquier peligro de disminución en la respuesta auditiva, hecho éste que sí puede producirse con valores del orden de 80-85 dBA, como mínimo.