4.2. Conducción Preventiva.

La conducción preventiva te permite anticiparte a los imprevistos. Dominar la observación y una buena distancia de seguridad son claves en la conducción preventiva: un conductor preparado siempre tendrá ventaja a la hora de reaccionar y salir airoso de una situación comprometida.

Distancia de seguridad

La distancia de seguridad entre vehículos es una separación protectora vital, el ‘escudo’ para evitar una colisión por alcances en frenadas repentinas.

Para evitar un alcance son necesarios, al menos, dos segundos de diferencia entre vehículos, que pueden calcular pronunciando ‘1101, 1102…’ respecto a un punto fijo en la vía. Pero mucho cuidado, dos segundos pueden ser insuficientes siendo necesario ampliar esta distancia:

  • Con mal tiempo o asfalto mojado habrá de ampliarla a tres o más segundos.
  • Cuando circulamos por carreteras con un carril por sentido, sin intención de adelantar, también deberemos ampliar la separación frontal, para permitir un adelantamiento seguro al que nos sigue.
  • En algunos tramos, donde una colisión múltiple puede ser desastrosa, una separación adecuada es aún más necesaria. Dentro de un túnel, por ejemplo, la distancia de seguridad deberá ampliarse, al menos a 100 metros o 4 segundos de intervalo cuando no se pretenda adelantar.

Hacia atrás, la separación también es importante, especialmente en los adelantamientos, donde el conductor debe maniobrar sin poner en peligro a los vehículos adelantados y sin obligar a otros usuarios a modificar su trayectoria o velocidad.

Centrar la atención

  • Mantener la vista a una cierta distancia anticipa una información muy valiosa para adaptar la conducción.
  • También es muy importante saber siempre qué ocurre a nuestro alrededor. Para ellos el uso de los espejos retrovisores es básico. Las miradas a los espejos deben ser breves pero frecuentes, más en vías muy transitadas. Y cuidado con los ángulos muertos: puede disminuirlos girando ligeramente la cabeza, y también haciendo uso de la ayuda de asistentes electrónicos si su vehículo los tiene.
  • Observar correctamente requiere dejar de lado cualquier distracción que impida concentrarse en la conducción.
  • Las cinco distracciones más habituales y que tenemos que evitar son: Cansancio, móvil, radio, acompañantes, GPS.