Es muy importante conocer y evitar las conductas que provocan distracciones al volante.
Mientras conducimos pueden existir muchas distracciones que nos hagan perder la atención, siendo las siguientes algunas de las más comunes:
Manejo de la radio: Algo tan habitual como cambiar de emisora de radio, de canción o simplemente subir/bajar el volumen de la música son prácticas que usamos habitualmente y que hemos integrado en la conducción como algo normal, sin embargo estos comportamientos entrañan un riesgo que no es necesario correr.
Comer o beber dentro del vehículo: Son dos tareas que dificultan conducir con seguridad. La dos manos deben ir en al volante, si bebemos o comemos, una de ellas irá ocupada lo que supone un riesgo y puede ser considerada conducción negligente. Es mejor parar a descansar y aprovechar la parada para comer y beber algo.

La compañía en el vehículo: Cuando vamos en el vehículo con compañía es normal que vayamos hablando, no debemos desviar la vista de la carretera, la atención debe estar en la conducción y no en la conversación.
Fumar mientras conduces: Sujetar un cigarrillo en la mano es una práctica de riesgo que supone muchas pequeñas distracciones. No es solo sujetar el cigarro, sino encenderlo, apagarlo o procurar que no se desprenda la ceniza de él, pues en ese caso, nuestra atención se fijará en donde ha caído la ceniza e intentamos quitárnosla para no quemarnos. Debemos pensar que realmente los trayectos en coche no son tan largos como para no poder evitar fumar dentro del vehículo.
Manejo del GPS: Aunque puede ser de gran utilidad, su manejo inadecuado puede causarnos distracciones. Los sistemas de navegación deben utilizarse siempre antes de comenzar el viaje y con el vehículo parado. Además, debemos utilizarlos con voz, para no mirarlos.
Teléfono móvil: El teléfono móvil aumenta considerablemente el riesgo de sufrir un accidente. Es obligatorio el uso de un sistema de manos libres para establecer comunicaciones telefónicas. Aun utilizando este, la capacidad de concentración ante el volante se pierde en gran medida por lo que se aconseja no hablar por teléfono mientras se conduce.
